Renuncia del PRD, el vicepresidente nacional y excandidato a diputado por Montecristi, Cristian Castro

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Santo Domingo. El excandidato a diputado de Montecristi y Vicepresidente Nacional miembro de la Comisión Política del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) , Cristian Castro, presentó su renuncia “irrevocable” de esa organización política, mediante una comunicación dirigida al presidente de esa entidad Miguel Vargas Maldonado, al considerar que esa organización “debido a que el PRD ya no representa los verdaderos intereses del pueblo dominicano”.

A continuación la carta enviada por Cristian Castro al presidente de ese partido, Miguel Vargas Maldonado :
Santo Domingo, D.N.
23 Noviembre del 2020.
Ing. Miguel Vargas Maldonado
Presidente Partido Revolucionario Dominicano (PRD)
Sus manos.
Sr. Presidente:
Como es de su conocimiento, desde muy joven me incorporé al Partido Revolucionario Dominicano (PRD) con la finalidad de luchar por los principios y valores de la democracia postulados en los documentos fundacionales de esa organización politica, desde el 2
enero del 1939, en comunidad de El Cano, Cuba.
En ese orden me inicie en el comite
O07 de la zona C, del municipio de San Fernando de Montecristi en el año 1995, para continuar mi vida politica en el movimiento estudiantil universitario, llegando a ocupar la Secretaria General del Frente Estudiantil Socialista Democrätico (FESSD) de la Universidad Autônoma de Santo Domingo.
Más adelante, en reconocimiento a los
meritos acumulados en mi joven carrera política fui promovido a la secretaria Nacional de Organización de la Juventud Revolucionaria Dominicana (JRD) y finalmente, a la Secretaria General, para cerrar así esa etapa de mi trayectoria inicial en ese organismo
partidario. Actualmente me desempeño como Vicepresidente Nacional, Miembro de la Comisión Políticay del Comité Ejecutivo Nacional de nuestro partido.
Posterioridad a las elecciones de este año y Luego de evaluar estos tres meses, observando el pobre desempeño de nuestra organización, producto de la improvisación y la cadena de errores que ha cometido la alta dirección partidaria, sin convocar los organismos competentes, ni