Iglesia llama a «rebelión» a favor de los que sufren «olvidados en la miseria»

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SANTO DOMINGO.- El arzobispo metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, llamó a la comunidad cristiana a rebelarse en protesta por la situación de «tantas personas» que viven humilladas, sufriendo y olvidadas en la miseria.

El  líder de la Iglesia Católica dominicana habló este domingo en la Catedral de Santo Domingo, Primada de América, donde encabezó la misa del Domingo de Resurrección, a la cual asistieron cientos de feligreses.

«Creer en el resucitado es acercanos con esperanza a tantas personas sin salud, tantos enfermos crónicos, discapacitados y personas hundidas en la depresión cansadas de oir promesas de cambio«, enfatizó

“Creer en el Resucitado es rebelarnos con B larga, no con V corta, ante tantas personas que solo han conbocido en esta vida miseria, humillación y sufrimiento,  y creer que esas personas no pueden quedar olvidadas para siempre para siempre”, enfatizó.

Agregó que «creer en el Resucitado es una rebelión, no una revelación; nos levantamos en protesta para creer eso que tantas personas vivan humillados, sufriendo, y tantas personas estén olvidadas en la  miseria.  Tenemos que rebelarnos en contra de eso»

«Creer en el resucitado es creer en una vida donde ya no habrá pobreza ni dolor, nadie estará triste, nadie tendrá que llorar porque creemos en la alegría, en la esperanza y en la paz».

«Creer en el resucitado es acercanos con esperanza a tantas personas sin salud, tantos enfermos crónicos, discapacitados y personas hundidas en la depresión cansadas de oir promesas de cambio. Un día conocerán lo que es vivir con paz y salud total, escucharán las palabras del Padre cumpliendo su promesas: Entra para siempre en el gozo de tu señor»

«Creer en el resucitado es resignarnos a que Dios sea para siempre un Dios oculto, no es resignarnos a que Dios sea para siempre un Dios oculto del del que no podemos conocer su mirada, su ternura y sus abrazo»

Durante la misa actuaron en su totalidad los miembros del coro de la Catedral, vestidos de rojo y blanco.