Pamela, una niña sin ojos que su piel se descama cada día

0
124

Sus padres piden ayuda para llevarla a Alemania para saber qué le provoca este mal.

Pamela fue amada desde su primera patadita en el vientre. Nació en febrero del 2020, luego de un ges­tación normal, sin ningu­na complicación y con la alegría de su madre por la dicha de que Dios le bendi­jera con una nueva vida en su ser.

Pamela nació sin ojos y cada día su pequeña piel se cae a pedazos sin que sepa la razón. Necesita ser llevada a Alemania para una prueba que determine qué le produce este raro mal en su cuerpecito que aún está en proceso de for­mación, pero su familia no tiene recursos.

“A medida de que mi be­bé crece más se agudiza su problema, para nosotros todo esto fue una total sor­presa”, cuenta Pamela Ra­mírez, madre de la niña.

Su mamá es maestra y su padre camarero, ella tiene dos hermanitos de 10 y 4 años, y las condicio­nes en las que vive le impi­den que su salud avance, a pesar de los esfuerzos so­bre humanos de sus pro­genitores, la pequeña Pa­mela necesita ayuda de buenos samaritanos.

La bebé es alérgica al ca­lor, al polvo, a la hume­dad, a la lactosa y a otras cosas más. “A veces uno cree que ya se durmió y cuando revisa su cama es­tá llena de sangre.” dice su abuela, doña Fila.

Su vivienda
La casa donde vive no está en condiciones aptas para el desarrollo de la menor, por­que su estructura techada de zinc oxidado y sujeto en­tre enlates con piedras. Pa­redes a medio terminar con varillas sueltas, ese el pa­norama que presenta la vi­vienda de la infante.

“Nosotros lo que tenemos es un abanico, yo vivo en un anexo que heredé con la muerte de mi papá, an­tes de ella nacer acondicio­namos como pudimos, pero nunca esperamos que todo se diera de esta manera” ex­plicó la madre de Pamela.

“Si más personas nos cola­boran, nuestra hija tendría mejores posibilidades de sa­lir adelante”, pidió la señora con un nudo en la garganta.

“En calidad de padres he­mos hecho hasta lo imposi­ble, me duele ver como se desespera, cuando intenta caminar y choca, en la no­che no dormimos. Pero yo nunca me voy a cansar de luchar por mi hija”, añadió la madre.

Sus médicos
El recorrido de los médicos que han tratado al infante va desde alergólogos has­ta genetistas. Pamela nece­sita ser llevada a Alemania para que el laboratorio Cen­togene, pueda realizarle las pruebas de lugar y poder comprobar cuál enferme­dad le aqueja y como poder abordarla, así hacer sus días más llevaderos.

“La paciente nació sin glo­bo ocular, escucha, pero no ve. Ha tenido que pasar por manos de varios colegas pa­ra ver cómo podemos co­menzar a darle tratamien­to”, explicó la pediatra Silfa de San Pedro de Macorís.

Batallando desde que nació
“La primera vez que la vi fue hace un año, en ese en­tonces la niña presentaba lesiones en la piel, por lo que de inmediato se le rea­lizaron pruebas analíticas y se le asignó un tratamiento. Oftalmología ya la estaba tratando”.

Las pruebas analíticas arrojaron como resultado que las lesiones eran pro­ducto de una bacteria.

Cuando se detectó esa bac­teria presentó mejoría, pe­ro el cuadro de dermatitis tiempo después empeoró.

“Los dermatólogos que la hemos atendido coincidi­mos en que podría tratarse de dermatitis atópica, pe­ro para poder confirmar el diagnóstico se requiere de un estudio más profundo y preciso que determine las causas que están provocan­do esa reacción.

Ese estudio se debe hacer en Alemania y en realidad es bastante costoso. Mien­tras ese estudio no se reali­ce, la niña debe seguir bajo monitoreo, tratamiento e in­vestigación”, comentó la ga­leno Amiramis Hernández.

¿Cómo se puede colaborar?
Para colaborar con Pamela puedes ingresar a la página de Jompéame.com y apor­tar a esa causa y a otras. La impulsora de

 es Katherine Motyka, quien junto con su equipo a través de la fundación se dedica a cambiar la vida de quienes acoge.

“Nosotros nos dedicamos a la recaudación de fondos en todo el país desde per­sonas en estado de pobre­za extrema, condiciones de salud y viviendas en mal es­tado. En el caso de Pame­la que tiene una condición aún desconocida y la cual necesita tratamiento y a es­to se suma el estado de su vivienda, todo el que quie­ra aportar puede dirigirse a nuestro Instagram o la pá­gina web y ahí están todos los datos”, explicó Katheri­ne Motyka, fundadora de Jompéame.comesta iniciativa